martes, 16 de febrero de 2010

PARA QUE SEPAS. . .

Entre el cielo y el mar, acaricio tu frente.

Un sol enorme nos envuelve y nos confunde;

Mientras me mareo y te toco,

Buscando la humedad de tu boca.

Me desplomo en la arena y no me resisto;

Te invito a seguir hasta donde vos quieras.

Tomo tus manos y les enseño el camino.

Cierro los ojos; en un susurro escucho:

"-Te quiero", y te devuelvo un gemido,

que hace eco en el lugar y escandaliza a las gaviotas.

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