martes, 16 de febrero de 2010

Para que sepan:

Renuncio a los pensamientos oscuros que se instalan sin pedir permiso y los pinto de todos los azules.

Renuncio a escuchar al murmullo, ese que lastima.

Renuncio a los miedos y los enfrento, pisoteando emociones inútiles

.

Renuncio al conformismo y me atrevo a esa lista interminable de sueños.

A decir “si”, simplemente por complacer.

Al agravio que se esconde detrás de los silencios, que tanto, tanto duelen.

Renuncio a todo lo que no puedo cambiar.

Renuncio al monólogo interior:

Yo y mis miedos.

Yo y mis heridas.

Yo y la razón.

Renuncio a pensar demasiado y me decido:

Voy en busca de sensaciones plenas, atenta a olores nuevos.

Limpio mis ojos y los abro y aprendo a mirar, así, de esta manera.

Susana Russo.

Los miedos

Suspiro en secreto.

Una sensación me cautiva.

Sólo es un instante.

Luego:

sospecho.

Pierdo el sentido:

Otra vez el miedo.

La oscuridad

atrapa el cansancio.

Miedos,

miedos

Y aparecen los perros negros

para morderme con furia.

con furia

Queriendo tocar

los azules de la certeza.

Y es cuando cierro los ojos,

y doy vueltas

y los veo

y los huelo

y me defiendo con escudos

mientras escapo.

Susana

PENSAMIENTOS Y REFRANES

" A nadie te pareces desde que yo te amo"-NERUDA.

" El hombre sólo puede ser hombre, mediante la educación"- KANT.

"A los doce años sabía dibujar como Rafael, pero necesité toda una vida para aprender a pintar como un niño" - PICASSO.

" El escritor es un ser expresivo por vocación, que tiene la virtud de comunicar a otros, lo que hay en él mismo de comunicable"- L:MARECHAL

Comparto recuerdos...

“ Siempre la idea fija, te acordás, como cuando nos escondíamos y yo sentía esas cosas que lograban que mi corazón latiera tan fuerte, que se escapaba por mi boca y casi no respiraba por si acaso me escuchases y me encontraras. Pero te aseguro que lo que más recuerdo fue aquella tarde que llovía tanto.

Es que antes llovía más que ahora ¿te acordás? . Pero esa vez te gané de mano y vi que te escondías en el ropero de los viejos. Bueno, yo aproveché y empujé la puerta con la fuerza de una nena de siete años.

Vos gritabas y te reías con esa risa nerviosa de cazador cazado.

De pronto, comenzaste a llorar y a golpear la puerta, yo a tratar de abrirla. Pero no podía: se había trabado y vos llorabas cada vez más fuerte.

“¿Qué te pasa?, ¿ Te diste cuenta?,- la voz de papá apareció de pronto con la intención de abrirla sin ningún resultado.

Mirá, yo recuerdo que bajó y subió la escalera para buscar un destornillador y un martillo, más rápido que un rayo.

Y vos llorabas y gritabas; y yo, sentada en un rincón, muda, con un susto que me dejó quieta y lagrimeando. Mis ojos desorbitados observaban como Papá rompía la puerta para que pudieras salir.

¡En que pensaste? ¡Éstas son maneras de jugar?, Y sentía el crujir del mueble de estilo francés, estallar hasta saltar pedazos astillados.

Cuando tiró la puerta, te sacó de un brazo y comprobó que estabas bien; también te ligaste el reto, pero a mí, me hizo sentir toda la palma de su mano sobre mi trasero y un buen tirón de trenzas.

-Mirá que pasó el tiempo y no lo olvido.

Me gustaría recordarlo con vos, pero estás a muchos kilómetros de aquí y hace años que no nos vemos.

Entonces, el otro día, cuando recibí tu llamada y no hacíamos otra cosa que llorar; esa tarde cuando me dijiste que me querías mucho y que desde chiquita había sido buena con vos, !Te juro que sentí un alivio!...

Es que arrastré culpas tanto tiempo...

Entonces siento, huelo, veo al viejo.” También él juega al escondite, seguro que hoy, justo hoy, que me llamaste, él se escondió en un rincón para que lo busquemos, lo encontremos y con un grito... Piedra libre!. Cuando cierro los ojos, lo veo y se ríe tanto de nosotros!...

Quiero decirte algo hermano,... vení, que no nos escuchen... yo sigo mirando con los ojos cerrados y espero; pero no, no va a venir.


“ Hoy, te miro a los ojos y me desencuentro con tu alma.

Hoy, busco momentos en los que sólo eramos uno:

El abrazo inesperado y sorpresivo a cualquier hora y en cualquier lugar.

Nuestros pies entrelazados buscando calor en una fría noche de invierno.

Tu espera y mi llegada, atentos a un reloj.

Días distintos, buscando huir de rutinas uniformes.

Lo intenté todo, ( lo juro).

Intenté rescatarte del abismal silencio.

Me vestí de culpas para poder entenderte.

Desarmé estructuras por querer recuperarte.

Recurrí a estrategias, que sólo sirvieron para engañarme.

Es verdad, escapé al desencanto.

Obstinadamente seguí intentándolo todo; tanto lo intenté, que perdí identidad.

Ya, en este instante, entre agotados intentos y desconciertos, me preparo para ver la realidad : la enfrento , no huyo.

Hoy, te miro a los ojos y me encuentro con tu presencia distante : decido decirte adiós, creyendo que de esta manera , callada y sosegada, evito el dolor presidiario de tu abandono.”

Entre el antes y el hoy,

Distintas sensaciones

Llenan mi alma;

Y atenta a olores nuevos

Dibujo un escudo y me defiendo.

Entre el antes y el hoy,

Escucho el murmullo,

Ese que lastima;

Y me animo, y escandalizo a muchos,

Mientras me acurruco en vos,

Y me olvido del mundo.

EL AMANECER

Por las hendijas de la ventana,

asoman colores.

Pincelan la oscuridad.

Entonces, aprieto mis ojos

y hundo la nariz en la almohada.

necesito oler

la rama de lavanda escondida.

"otro día"-pienso-

y me oprimen los recuerdos.

Sin embargo,

a mi lado,

reconozco tu figura;

te acaricio así.

Y me animo:

dejo que entre la luz.